Historia y Patrimonio
La Parroquia Nuestra Señora de las Nieves de La Rinconada, un testimonio de fe a lo largo de los siglos
Fundación de la iglesia.
Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de las Nieves de La Rinconada
Tras la llegada de Fernando III a La Rinconada se instaura el culto cristiano en la población y, aunque desconocemos la cronología exacta de la construcción de la primitiva fábrica parroquial mudéjar, suponemos que debió ser levantada en la época de plenitud del mudéjar sevillano, hacia finales del siglo XV. Constatan este hecho, entre otras, dos cuestiones: la existencia de la talla del Cristo tardogótico del Cansancio, datada por los especialistas de hacia 1500 y, sobre todo, el hallazgo y restauración de las pinturas murales del Cristo de la Clemencia atado a la columna, realizadas durante el siglo XV.
Con anterioridad a la erección de este inmueble, desde mediados del XIII hubo en La Rinconada servicios religiosos cubriendo todas las necesidades de los fieles, ya que existía la capilla de la Misericordia de Nuestro Señor Jesucristo, dotada de cementerio anejo, tras ser hospital de sangre de las tropas cristianas de Fernando III durante la conquista de Sevilla.
Antigua fotografía de la iglesia
Retablo mayor
Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de La Rinconada
Situado en el presbiterio, se trata de un retablo barroco compuesto de altar, banco, que alberga el Sagrario y dos pequeñas puertas laterales, un cuerpo de tres calles y ático. Fue tallado en madera entre 1717 y 1718 y dorado posteriormente por Antonio José de Carvajal, perteneciendo sus imágenes a la época del retablo.
Retablo Mayor de la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de la Rinconada
El 10 de julio de 1717, Antonio José de Carvajal firma el contrato de ejecución del retablo mayor de La Rinconada presentando al maestro entallador Joseph Cano y a Joseph Solís como sus fiadores.
Carvajal firma la escritura de obligación para el retablo mayor comprometiéndose a ejecutar su arquitectura, ensambladura e imaginería en nueve mil quinientos reales de vellón. En cuanto a la madera, empleará el pino de Flandes para el retablo y el cedro, mucho más difícil de conseguir, para el Sagrario y algunos ornamentos.
Contrato Retablo Mayor. Antonio José de Carvajal. 1717. (detalle) AGAS, Fondo Arzobispal, Sec. III, sign. 11357 © Cabildo Catedral de Sevilla, s.f.
En cuanto al programa iconográfico que debe albergar el retablo, es don Juan de Sandoval, párroco de la Villa, quien señala al arquitecto las efigies que ha de tallar, entre las que se encuentran la imagen titular, que se ha de hacer nueva, y la imagen de Cristo crucificado que rematará el retablo. Asimismo, junto al Sagrario irán San Pedro y San Pablo, en la cúpula Señor San Miguel y en las calles laterales del retablo se han de colocar el Patriarca Señor San José, Santa Teresa de Jesús, Santa Bárbara, Santa Gertrudis, San Ignacio de Loyola, San Juan Bautista y Señor San Francisco Javier.
Dichas imágenes no se corresponden con las existentes en la actualidad en el retablo mayor, que son las siguientes: en la hornacina central se halla situada la Virgen de las Nieves, titular del templo. Desde el punto de vista del espectador, en la calle de la derecha del cuerpo del retablo aparecen Santa Bárbara, Santa Ana con la Virgen Niña y Santa Teresa. En la calle izquierda se encuentran San Estanislao Kostka, San Joaquín y San Juan Bautista. En el manifestador central del ático se sitúa una imagen de Cristo Resucitado, a su derecha vemos a María Magdalena y a la izquierda a Santo Tomás Apóstol. Por último, remata el conjunto una imagen de Dios Creador y adornan el mismo distintos angelotes separando las diferentes calles.
Detalle del Retablo Mayor
Dado su mal estado de conservación, tras un laborioso trabajo de restauración de siete meses bajo la dirección técnica de Antonio Gamero Osuna y Agustín Martín de Soto, esta obra artística barroca volvió a nuestra iglesia en febrero de 2025.